martes, 13 de octubre de 2020
Las Teddy Girls
Teddy Girls, de las primeras mujeres que usaron ropa de “hombre” y la incorporaron como atuendo de moda.
Luego de la Segunda Guerra Mundial ellas tuvieron que salir a trabajar, gracias a eso cambió la valoración de la mujer en la sociedad.
Las Teddy Girls son las primeras mujeres en utilizar pantalones masivamente como una prenda democratizadora y dejaron la escuela para trabajar. Al ritmo del Rock and Roll marcarían la historia y la moda. De esta tendencia y transformación social vendrán luego otras corrientes como los Mods y los Punks.
Aquellas chaquetas, abrigos y blazers de la época de Eduardo VII, que utilizaban hombres y mujeres, eran conocidos como Teddys. Y rápidamente las personas que les tenían comenzaron a deshacerse de estos porque se les asoció rápidamente a pandillas rebeldes.
Actualmente, se ve a muchas chicas vestirse con ropa de hombre, con un estilo que es más una actitud ante la sociedad y a diseñadores crear colecciones inspiradas en las Teddy.
En la década de los 50 una pandilla amenazaba las calles de Londres: los Teddy Boys. Chicos que vestían elegantemente, inspirados en la época Eduardiana; transpiraban toda la actitud de los músicos de Rock & Roll de Estados Unidos y se peinaban con copetes que harían que Danny Zuko (‘Grease’) pareciera un novato. Junto a ellos nació su contraparte, las Teddy Girls, chicas de clase trabajadora que, viviendo en una ciudad fracturada, lograron definir su propio estilo.
Ataviadas con sacos, camisas con cuello, zapatos planos, mascadas y pantalones doblados hasta la pantorrilla, estas jóvenes se liberaban de los estereotipos impuestos por la sociedad. Al fin y al cabo la guerra –que para muchas significó perder a padres y hermanos– ya las había obligado a abandonar su rol de amas de casa y buscar trabajo en las fábricas para mantener a sus familias.
Aunque cobraban sueldos menores que los de los hombres, las Teddy Girls eran sumamente astutas, y con lo que ganaban se las ingeniaban para comprar en mercados de segunda mano y confeccionar sus propias prendas, carteras, chaquetas y sombreros hasta crear un look andrógino. Adiós faldas, tacones y largas cabelleras.
Hoy no es nada sorprendente ver a mujeres con estilos masculinos, pero en aquellos tiempos era escandaloso. Estas chicas no imaginaban que la simple elección de sus prendas le demostraría al mundo que de ahora en adelante eran ellas las que tomaban las decisiones de sus propias vidas.
De esta subcultura queda escasa evidencia gráfica. El fotógrafo y director Ken Russell fue de los pocos, si no es que el único, que las fotografió en una serie llamada The Last of the Teddy Girls publicada en 1955. “Eran rudas estas chicas. Nacieron en los años de guerra y el racionamiento de comida no terminó sino hasta 1954 –un año antes de que tomara esas fotografías–. Se sentían orgullosas. Ellas sabían lo que valían. Simplemente vestían lo que vestían”, explicó Russel a The Guardian.
Sin duda, la herencia de aquellas jóvenes rebeldes londinenses sigue vigente, no sólo en la moda (cada cierto tiempo alguna revista se inspira en ellas para crear sus sesiones de fotos), sino también en ese espíritu de revolución constante que nos obliga a desafiar el statu quo.
Fuente: Malvestida
viernes, 19 de junio de 2020
Las Protestas de Antes
Mujeres Samurai
domingo, 7 de junio de 2015
Matrimonio Bíblico Tradicional
sábado, 12 de abril de 2014
Because of Them, We Can
jueves, 7 de marzo de 2013
Diferentes Costumbres Alrededor del Mundo
-En algunas tribus del África, las mujeres no pueden ser entregadas vírgenes al esposo, por eso a las jovencitas en un ritual, se las sienta en un pene de barro para desflorarlas.
-En algunas partes de África y Asia, no es permitido que las mujeres gocen del placer sexual, por lo que se les extirpa el clítoris.
-Los católicos ortodoxos admiten clérigos casados con mujeres de buena reputación.
-En Tailandia, ninguno de los 10 mandamientos budistas prohíbe la prostitución, por lo que chicas y chicos permiten todo fetiche sexual imaginable, los tocamientos son bienvenidos siempre y cuando no se roce la cabeza con las manos, ya que es la única parte del cuerpo que está más lejos de los dominios de lo terreno y más cerca de dios.
-Los romanos (o eran los griegos?) eran tan machistas que solo mantenían relaciones sexuales con mujeres por motivos de reproducción, ya que no las consideraban dignas para producir placer, por lo que el acto se reservaba a parejas del mismo sexo.
-En la India existen castas de diferencia social, cuyos miembros no están permitidos de casarse o tener relaciones con otras castas.
-El islamismo y otras religiones permiten tener varias esposas siempre y cuando el esposo mantenga a todas debidamente.
-Las geishas son damas de compañía, no prostitutas, de hecho son personajes respetables y el acto sexual solo se incluye si ella así lo quiere. Las esposas se sienten aliviadas de mandar a sus maridos con las geishas, sabiendo que regresarán relajados y de buen humor. La popularidad de estas les permite subastar su virginidad al mejor postor.
-En Europa existen los swingers, generalmente parejas de casados que intercambiar a sus compañeros con otra pareja por una noche.
-En algunos estados de USA está permitida la prostitución, donde las mujeres que lo ejercen están dentro de un edificio fuera de la vista de los parroquianos, se someten a controles regulares de salud, cuentan con seguridad y no tienen que preocuparse por los abusos de un caficho.
-El kamasutra predicaba cómo ser un buen ciudadano, las buenas relaciones entre hombres y mujeres, y el sexo como una unión divina, por lo que practicarlo de manera frívola era pecaminoso.
Otras culturas nos dirán que la circuncisión es un acto de brutalidad innecesaria y así -__-
viernes, 6 de enero de 2012
Mujeres Piratas
Anne vestía ropas masculinas, era experta en el manejo de pistolas y machete y era considerada tan peligrosa como cualquier pirata masculino.
Durante aquel año ambos viajaron en la tripulación dando pequeños golpes. La piratería resultó provechosa y los golpes continuos. Al poco tiempo Jack y Anne capturaron un barco alemán, donde un Joven extremadamente delicado y bello llamado Mark Read, que llamó la atención de Anne. Jack receloso de la relación más allá de la amistad entre Anne y el joven, pidió explicaciones y descubrió entonces que tal joven no era si no otra mujer que se había vestido de hombre. Esa otra mujer pasaría también a la historia de la piratería conocida como Mary Read.
Mary (llamada Mark) y su madre vivieron cómodamente con el dinero heredado hasta su adolescencia. Cuando se acabaron los fondos, Mary, que aún vestía como hombre, encontró un trabajo como paje, empleo que abandonó para enrolarse en un barco mercante. Sin embargo, los constantes abusos la llevaron a ingeniárselas para alistarse en la armada, donde se probó a sí misma en batalla y se enamoró un compañero marino. Se casaron y, con el dinero ganado en la marina de guerra, abrieron una posada llamada The three horseshoes (Las tres herraduras).
Por primera vez en su vida, Mary Read vivió como una mujer, pero su marido murió y Mary volvió a la armada, de nuevo disfrazada de hombre, luego renunció para embarcarse hacia las Indias Occidentales.
Durante la travesía, el barco en que viajaba Mary fue atacado y capturado por el pirata Jack Rackham (apodado Calicó) y su compañera, la mujer pirata Anne Bonny. Aún vestida hombre, Mary fue reclutada por los piratas. Poco después, Anne Bonny descubrió su identidad femenina. Las dos mujeres se hicieron amigas y trataron de mantener el secreto pero Rackham comenzó a sospechar de la cercana relación de Bonny con el nuevo marinero y demandó una explicación. Mary confesó y Rackham la dejó quedarse y ser parte de la tripulación.
Las ilustraciones individuales pertenecen a Nestor Taylor, pueden visitar su blog aquí



























