miércoles, 25 de septiembre de 2013

Especulaciones sobre Omegaverso


Existen muchas teorías de universos paralelos con subespecies humanoides que los autores de fanfics adoran usar, como vampiros, hombres lobo, hombres alados, demonios o magos. Una de ellas es omegaverso, la cual encuentro fascinante, ya que incluye ambivalencia además de varios fetiches y mi infinita curiosidad en temas de reproducción ^^ Para simplificar un poco, en omegaverso la reproducción de los individuos no depende tanto de los genitales externos como de los órganos internos, dando como resultado híbridos como hombres que pueden embarazarse y mujeres que pueden embarazar.

A lo que viene este post es que he leído montones de fics con esta temática y la estructura de la sociedad (y detalles reporductivos) siempre cambia de acuerdo a los gustos o conveniencia del autor, por lo que sin querer la idea terminó dando vueltas en mi cabeza durante días hasta elaborar una teoría más o menos coherente XD Ergo, lo que van a leer a continuación son solo especulaciones mías sin mucha investigación previa -__-

Cómo apareció y se formó el omegaverso? Mi teoría empieza en una era en la que la raza humana atravesaba por una preocupante sobrepoblación, lo que llevó a la madre naturaleza a conllevar cambios sociales y biológicos para compensar. Empezaron a formarse parejas que no tenían descendencia, ya sea por el deseo de libertad individual o por la creciente comunidad gay, pero sobre todo la baja taza de fertilidad tanto en hombres como mujeres.

Durante varias décadas, esto no fue de preocupación para los gobiernos de turno, hasta que llegó un momento en que la población mundial empezó a decaer enormemente. Fue entonces cuando los alfas y omegas hicieron su aparición. Seres con una efectividad innata para reproducirse que pronto escalaron en las prioridades sociales. El resto de la población, al ser relegado a segundo plano, empezó a ser llamado beta.

Los betas eran humanos comunes y corrientes, de baja fertilidad y con los sentidos atrofiados para adaptarse a la vida moderna, mientras que los alfas y omegas compartían razgos con las razas caninas, teniendo el sentido del olfato más desarrollado y una carga hormonal más potente además de otros instintos olvidados tiempo atrás por los betas. Los betas continuaron siendo la mayoría abarcando el 50% de la población mundial, mientras que alfas y omegas se repartían el 25% cada uno.

El género de estos dependía de sus órganos internos, independientemente de los genitales externos, por lo que las posibilidades de parejas se multiplicó y poco a poco se fue perdiendo el sentido de orientación sexual, aunque la mayoría de betas tenía tendencías heterosexuales, y los alfas y omegas, homosexuales.

Los gobiernos empezaron a fundar un nuevo tipo de sociedad basado en los nuevos géneros y sus características especiales. Los alfas que eran más posesivos y dominantes, empezaron a ocupar puestos de importancia y liderazgo, mientras que la naturaleza amigable y sumisa de los omegas los hacía perfectos en puestos de atención y cuidado a otros, como maestros y enfermeras. Los betas fueron relegados a puestos de obreros y trabajo de campo. Aunque también existían alfas introvertidos y omegas domimantes, eran casos particulares y poco comunes.

La vulnerabilidad de los omegas y su constante indisposición biológica además de ser el motor de la dinámica reproductiva, los hacía muy valiosos, por lo que los gobiernos empezaron a "protegerlos" privándolos de derechos. Era preferible y practicamente obligatorio que se emparejaran lo antes posible y empezaran la tarea de preservar la especie.

Cuando el número de humanos se estabilizó, las siguientes generaciones empezaron a revelarse en contra de seguir siendo tratados como animales de cría y empezarona luchar por igualdad de derechos, así como mujeres y personas de color lo hicieran en su tiempo. Si bien se fue cediendo a las demandas populares, quedó un recelo tácito en cuanto a omegas sin pareja ni hijos, ya los beneficios más obvios eran dados a los omegas que abandonaban esta categoría.

Los tiempos modernos también trajeron los supresores, los cuales disminuían o neutralizaban el aroma natural de cada género, e inhibían los efectos que las feromonas del sexo opuesto producían en ellos, además de evitar el celo por el que pasan los omegas. Los alfas que querían parecer menos intimidantes, los omegas que querían escapar del acoso, los puestos laborales que guardaban tabús, todo ello se fue suavizando poco a poco hasta equilibrar la sociedad actual, aparentemente igualitaria.

También he leído muchas discrepancias en cuanto a los detalles biológicos, pero eso lo postearé otro día si me animo, no quiero hacer un copy paste de la explicación que aparece en otras páginas -__-